Argumentos F-1
A raíz del último salón del automovil en Chile, y la discusión sobre si se debería autorizar una carrera de exhibición de un auto de la F-1. Habían argumentos para prohibir tal show, lo que provocó el enojo del mundo tuerca, los que claramente también tenían sus habían argumentos a favor del evento.
Pero lo que a mí me molesta son los argumentos malos. A continuación copio una carta del diario El Mercurio del dia 29.10.06. Pero al leerla, le pido que en cualquier parte que esté escrito “F-1″, reemplázelo por la palabra “droga” y casi todos los argumentos en favor de la F-1 también podrían utilizarse para apoyar la drogra. No porqué todos vean F-1 y genere dinero, debe apoyarse.
Señor Director:
La decisión de suspender la exhibición de un F-1 en Costanera Norte es errada, básicamente, por no entender el “peso” que tiene la F-1 en el mundo, a saber:
La F-1 es el espectáculo deportivo y extradeportivo con mayor audiencia televisiva del planeta, aun mayor que el Mundial de Fútbol y las Olimpiadas, considerando sus 18 carreras anuales. Se calcula que cerca de la mitad de la población mundial sigue la F-1 (tres mil millones de personas sumando las 18 carreras).
La F-1 es un megaespectáculo que mueve miles de millones de dólares al año en publicidad, venta de entradas, “merchandise”, derechos de televisión, investigación y desarrollo, etcétera. Las escuderías partícipes invierten del orden de 500 millones de dólares en promedio al año, con un rango de entre 100 y 900 millones.
La F-1 es un laboratorio de clase mundial donde se explota al máximo toda la tecnología disponible para lograr resultados sólo comparables con la industria aeroespacial.
La F-1 es un evento que está presente en casi todos los continentes, a excepción de África, contando sólo con un país representante en Sudamérica (Brasil). Asisten en promedio 150 mil personas sólo a la carrera del día domingo y el doble si se contabilizan los entrenamientos.
Los últimos grandes premios incorporados al calendario anual (Turquía, China, Malasia, Bahrein) pagan sobre 25 millones de dólares al año sólo por el derecho de ser parte del calendario anual. Lamentablemente, Argentina dejó de ser sede hace un par de años por no cumplir con el “standard” exigido. La inversión materializada en los últimos circuitos incorporados al calendario es cercana a los 100 millones de dólares por circuito.
En definitiva, el “circo” de la F-1 pertenece a una elite privilegiada que si bien se originó en Europa, hoy es un deporte-evento globalizado.
De ahí que no se entiende la simpleza y liviandad de la decisión tomada por la autoridad competente.
Rodrigo Picó Cardone


